Mi Barrio y Yo (2)

La Piedra de Yao se quedó sin un lugar para la diversión después que a principio de los ´80 desapareció el Circulo Social. La construcción –de techo de guano, paredes de tabla de palma y un piso pulido alucinante- se cayó en pedazos. El comején y la indiferencia la condenaron.

Lo poco que había dentro fue a parar a diversos lugares. El televisor se lo llevó Juan el de Elvira; el grupito musical Pata de Chivo y sus Muchachos terminó ensayando en el ranchito donde dormían Félix Oliva (El Soplao) con su esposa, la maestra Odalis; y las reuniones pasaron a darse en la escuela Arquímedes Colina.

EL FILO DE FILADELFO

La gente tuvo que irse a jugar dominó debajo de la mata de anoncillo macho de Eutimio Cabrera o a las casas de Juan o Julio, sus hermanos. Otros se apilaban un rato a ambos lados de la carretera hasta que llegaba un “rompe grupos” o la noche dictaba el cada quien para su casa.

Los encuentros diarios – al que acudían generalmente entre siete u ocho hombres y algunos muchachos- eran aprovechados para hacer historias, “echarse mentiras unos a otros” y buscarles apodos a los demás. Como a estas tertulias no siempre asistían los mismos es de suponer que en el barrio nadie tenía una  tira de pellejo viva.

Por eso resultaba más fácil encontrar a una persona por el seudónimo que por su nombre propio; en realidad todavía lo es. Y aunque todos aportaban una pizca de picardía para atizar aquellos expresivos motes, la mayor parte hay que agradecérsela a Filadelfo Milán.

Bueno si no pregunta por Filo o La Corúa Mojá es muy difícil que alguien le dé una pista de su paradero.

Filo aprendió electrónica por correspondencia y aún tiene el mérito de ser reconocido como el mejor técnico de radio y televisión de estos contornos, incluida la cabecera municipal de Buey Arriba.

Su destreza para reparar tarecos –casi siempre bajo los efectos del alcohol- y la perspicacia para engancharle apodo a quien viera lo inmortalizaron en vida.

De él heredé el apodo de Figurín. Algo que no trascendió los límites de ambos, porque no sé a quién se le ocurrió ponerme El Niño de Pancha y El Querer (de querido, por supuesto de Pancha también).

UNA BREVE HISTORIA

Un día Juan Ramón Machado (Piojo de Burra) mandó a un señor de La Piñuela (distante a unos siete kilómetros) a la casa de Blanca a comprar yuca.

“Mira te bajas en la parada de la tienda, cruzas el cuadro de pelota y la casa esa que te queda enfrente ahí venden unas yucas que son una maravilla”, explicó solícito.

Al otro día el hombre tocaba la puerta de dicha morada. Una señora bajita, de ojos azulados y piel blanquecina lo recibía con mesura.

“Buenos días, qué usted desea”, le preguntó.

“Vine a comprar yuca, me dijeron que aquí estaban vendiendo”, explicó el visitante.

La mujer, con una sonrisa maliciosa en los labios, y sin quitarle la vista le respondió.

“No, aquí no se vende eso. Lo que pasa es que a mi me dicen La Yuca Crema”, y se despidió sin alarde.

Cuentan que el hombre se pasó una semana buscando a Piojo de Burra para ajustarle cuenta y no lo encontró. Había pecado de inocente. El “chiste” se convirtió en un clásico y no pocos gozaban repitiéndolo una y otra vez.

INGENIOSO

Había quien tenía hasta dos o más apodos. A mi padre lo llamaban Jaleo y Pato Prieto. Nunca he sabido por qué.

Pastora era La Bigornia, Paco Verdecia, Caguayo de Júpite, Asteria, El Comandante, Mery Verdecia, Teniente Arencibia, María Antonia, La Prángana, Mariano, Muñeca Rusa…

A Inés, la mujer de mi tío Rodrigo, le endilgaron Cuchara de Albañil (por su mandíbula pronunciada) y a mi tío Seboruco, Dora la Carreta Ponchá, Enrique Figueredo, La Avioneta de Aluminio, y Juan Cabrera cargó con un Zapatico Miao hasta después de muerto.

¡Qué ingeniosidad! Ahora me pregunto cuánto tiempo invertiría Filo para asociar fisonomías, actitudes de individuos y hasta formas de vestir con animales y cosas para recrear imágenes que resultaban ironías realistas. Claro a él le atribuían todos los apodos del barrio. Fama ganada…

Anuncios

2 Respuestas a “Mi Barrio y Yo (2)

  1. mira y a guillermito, a nene losaday a pipo machado por citar algunos
    como le decian

  2. Que interesante conocer la historia de tu barrio, es divertido leer las bromas y los nombres que utilizaban de forma sana para divertirse y distraerse.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s